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EVALUACIÓN DEL DESARROLLO SOSTENIBLE DE DESTINOS TURÍSTICOS CUBANOS: UNA PROPUESTA.

Lisandra Torres Hechavarría, MSc.

Máster en Gestión Turística

Master in International Tourism (Irlanda). Vicedecana de Investigación y Posgrado de la Facultad de Turismo en la Universidad de La Habana (Cuba).

lisandra_torres@ftur.uh.cu


Maité Echarri Chávez, PhD.

Doctora en Ciencias Geográficas

(Cuba).Coordinadora de la Maestría en Gestión Turística en la Universidad de La Habana, Cuba.

maite_echarri@ftur.uh.cu


Recibido: 17 de julio de 2015.

Aceptado: 1 de octubre de 2015.

RESUMEN

La investigación que se presenta tiene como objetivo diseñar un esquema para la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de los destinos turísticos cubanos. Los métodos empleados fueron el análisis y síntesis de la bibliografía sobre el tema objeto de estudio y el análisis comparativo de las metodologías empleadas en investigaciones precedentes sobre el estudio de la sostenibilidad en destinos turísticos internacionales de forma general y cubanos en particular. Los resultados de este análisis permitieron, a través del método Delphi, identificar las mejores prácticas en cuanto al tema estudiado. Se identificó que la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de destinos turísticos debe regirse por el principio del equilibrio entre las dimensiones económica, ambiental y social; incluir el análisis de la evolución en el tiempo de los parámetros que definan la satisfacción de las necesidades de las partes interesadas. Las mejores prácticas con respecto al tema estudiado, así como las particularidades del destino Cuba, sirvieron de base para proponer un esquema de evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos cubanos.

Palabras clave: desarrollo sostenible, destinos turísticos, Cuba.


ABSTRACT

This research aimed to design a framework for the assessment of tourism destinations sustainable development for Cuba. The research methods employed were the analysis and synthesis of literature as well as induction and deduction. In addition, it was carried out a comparative analysis of the methodologies used in precedent international and Cuban studies on the subject. The results from the comparative analysis were the input for applying the Delphi method. This permitted to identify best practices in this topic, which were associated with the evaluation of the sustainability of tourism destinations’ development from a perspective that contains the principle of equilibrium that should exist among the socio-cultural, economic and environmental dimensions. In addition, it should be taken into account the evolution in time of the parameters that define the satisfaction of stakeholder’s needs nowadays and in the future. Best practices, and the particularities identified in the Cuban case, constituted the basis to propose a framework for the assessment of the sustainability of Cuban tourism destinations’ development.

Keywords: sustainable development, tourist destinations, Cuba.

 

INTRODUCCIÓN

El concepto de desarrollo sostenible ha evolucionado desde el Informe de la Comisión Brundtland, momento a partir del cual la concepción puramente economicista del progreso ha sido cambiada por un enfoque que incorpora otras dimensiones esenciales del desarrollo que la complementan: la dimensión social, la cultural, la ambiental (Blancas et al., 2010, Cernat y Gourdon, 2012), e incluso algunos autores añaden una dimensión política-institucional, las cuales condicionan y a la vez son condicionadas por las demás (Márquez y Cuétara, 2007; Yasarata et al., 2009).

El desarrollo de investigaciones científicas a nivel mundial con respecto a este tema ha tenido un papel determinante en cuanto al avance hacia la definición de modelos de desarrollo turístico sostenible, ya que, no obstante a ser el desarrollo sostenible un concepto bien fundamentado teóricamente, resulta muy difícil de concretar o llevar a la práctica (Robert, 2010) por la complejidad de las interrelaciones entre las diferentes dimensiones de la sostenibilidad. Estas interrelaciones se manifiestan en todas las fases del proceso de gestión del destino lo que deviene en la complejidad del diagnóstico o evaluación de los avances hacia la sostenibilidad o no, en aras de tomar decisiones pertinentes en función de los objetivos de desarrollo determinados. Esto ha provocado la realización de disímiles investigaciones sobre la sostenibilidad en el turismo y muchas contribuciones se han hecho en cuanto a enfoques, métodos o herramientas para abordar o evaluar varios aspectos de este tema (Choi y Sirikaya, 2005).

 

Los estudios más recientes sobre sostenibilidad en el mundo han tratado la creación de herramientas para medir y/o evaluar varios aspectos de la sostenibilidad en el turismo (Pérez y Nel-lo, 2009; Blancas et al., 2010; Um, 2010; Filimonau et al., 2014). La Organización Mundial del Turismo (OMT) (1998, 2005, 2007) ha emitido varias guías para la evaluación del desarrollo sostenible en este sector. Específicamente en el año 2005 esta organización emitió una guía práctica para contribuir a erradicar problemas con respecto a la gestión del desarrollo sostenible en destinos turísticos. En esta se hace referencia a una lista de indicadores a medir por tipos de área turística, la cual constituye una de las formas más comunes para la evaluación y medición de la sostenibilidad: la determinación y análisis de indicadores. Por citar algunos ejemplos internacionales de autores y organismos que han adoptado este mismo método se pueden mencionar los estudios de Johnston y Tyrrell, (2005), los de Klein-Vielhauer (2008), los de Pérez et al. (2009), Fonseca (2009) y los de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés)(2009) en los que se aborda el estudio de la sostenibilidad del desarrollo turístico a partir de diferentes modelos y listas o sistemas de indicadores.

Otros métodos o herramientas para la evaluación de la sostenibilidad turística usados indistintamente son la evaluación de impactos ambientales, la evaluación del ciclo de vida del destino, la auditoría ambiental, la identificación de la huella ecológica, así como la evaluación ambiental adaptativa (Schianetz et al., 2007). Además de estas herramientas se han aplicado enfoques ecológicos, económicos, enfoques sociológicos (Velasco, 2009), sistémicos y sinérgicos basados en la teoría de la complejidad (Serrano – Barquín, 2008), entre otros muchos que vienen a añadir una mayor variedad de factores y puntos de vista para el análisis del desarrollo sostenible de un destino turístico.

En Cuba la mayoría de los estudios sobre sostenibilidad turística de destinos han sido realizados a partir de la determinación y evaluación de indicadores divididos de acuerdo a las dimensiones de la sostenibilidad. Esto ha estado determinado por la elaboración de la propuesta de indicadores de sostenibilidad para el turismo en Cuba, documento elaborado de conjunto entre el Ministerio de Turismo (MINTUR) y el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) cubanos en el año 2003, el cual, aunque todavía insuficiente, ha constituido pauta para el desarrollo de las investigaciones más recientes con respecto a este tema en el país.

 

Entre esas investigaciones se encuentran las realizadas por Roberts (2010) y Echarri y Delis (2015) sobre el Centro Histórico de La Habana, y las de Pardo, et al. (2008) sobre varios destinos de naturaleza cubanos. Estos estudios, aunque han coincidido en el método o herramienta a utilizar, difieren, al igual que los estudios internacionales sobre este tema, en cuanto al enfoque aplicado, así como en el proceso de determinación de los indicadores y, por supuesto, en los indicadores determinados para cada caso. No obstante lo anterior no se ha definido aún una forma única o definitiva para la realización de estas investigaciones o evaluaciones en el país.

Ante la multiplicidad de enfoques, modelos y herramientas, así como las diferencias entre las investigaciones realizadas siguiendo los mismos métodos para evaluar la sostenibilidad del desarrollo de los destinos turísticos, se hace necesario establecer una base uniforme para definir niveles de sostenibilidad que permita establecer comparaciones entre diferentes destinos turísticos cubanos, por lo que se plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿Cómo debe evaluarse la sostenibilidad del desarrollo de los destinos turísticos cubanos?

De acuerdo al problema científico anterior se plantea entonces como objetivo de la presente investigación diseñar un esquema para la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de los destinos turísticos cubanos.

REVISIÓN TEÓRICA

No existe un concepto determinado de desarrollo turístico sostenible o turismo sostenible, por lo que muchas concepciones han surgido de acuerdo a las opiniones de los más disímiles autores. (Figura 1)

4.1

Al realizar un análisis de la evolución del concepto de turismo sostenible, puede apreciarse que en la concepción de Butler (1993) solo se tiene en cuenta la viabilidad, que puede entenderse como un turismo que evite la degradación de los atractivos turísticos del área en que se desarrolla, siendo aún rentable para los inversores. En el concepto de la OMT (1996) se comienza a concebir el turismo sostenible como una forma de gestión de los recursos que garantice la satisfacción de las generaciones actuales y futuras, manteniendo la integridad del medio, lo que coincide con lo señalado por el Consejo de Turismo Inglés (2002). Sin embargo, puede apreciarse que la OMT incluye como factor medular de esa viabilidad la satisfacción de las necesidades de los turistas y comienza también a tomar importancia el papel que desempeña la comunidad de acogida en este sentido.

 

Además de entenderse como una forma de gestión principalmente asociada a los impactos de la actividad empresarial, pasa a definirse como proceso de cambio cualitativo en el cual la voluntad política juega un papel fundamental en el logro de objetivos de sostenibilidad que deben ser alcanzados independientemente de la voluntad de las empresas. Un marco jurídico o legal se ha de constituir en regulador de la actividad pública y empresarial en este sentido.

 

Desde principios de la década del 2000, el turismo sostenible se piensa como un modelo de desarrollo en el que los actores están mejor definidos e incluyen a la comunidad de acogida, los empresarios y la administración pública, en el que además los recursos naturales, histórico – culturales y patrimoniales son preservados a la vez que se satisfacen las necesidades de las partes interesadas, modelo que implica un cambio en cuanto a la ética de todos los actores (Cardoso, 2007; Bramwell y Lane, 2014).

 

Esta concepción tiene connotaciones para la gestión y organización integral del turismo, pero también en la política, economía y gestión de otras actividades que pueden no ser turísticas pero que impactan el desarrollo de esta actividad.

 

No obstante la evolución del concepto de actividad viable a modelo de gestión, todas las definiciones coinciden, explícita o implícitamente, en la interpretación del desarrollo turístico sostenible como el proceso que garantiza el equilibrio entre la preservación ambiental, entendida como la preservación de los recursos naturales, culturales, etc., del destino donde se realiza la actividad; la viabilidad económica, así como la satisfacción de las necesidades de los turistas y la mejora de la calidad de vida de la comunidad de acogida a partir del reparto de los beneficios del desarrollo turístico, preservando al mismo tiempo las posibilidades de las generaciones futuras de obtener semejantes beneficios.

Con el aumento de los estudios sobre sostenibilidad las dimensiones social, económica y medioambiental han sido ampliadas con otras dimensiones en aras de ser más específicos en los análisis. Se hace condición indispensable tener un enfoque integrador de la actividad o el destino del que se trate, que permita establecer un equilibrio entre los factores económico, social y la preservación medioambiental, los cuales fueron identificados como las dimensiones básicas del desarrollo sostenible, independientemente de la ampliación a otras dimensiones que a criterio de esta autora se incluyen en las tres antes mencionadas. En este caso sería necesario realizar una salvedad en cuanto a la dimensión político-institucional que no se explicara anteriormente, debido a que se considera que más que una dimensión la política se constituye en el medio o herramienta de acción principal para lograr el equilibrio que supone la sostenibilidad.

Es necesario ver el desarrollo turístico sostenible como un modelo de desarrollo que implica un proceso continuo de evolución hacia la satisfacción de las necesidades de las generaciones actuales y futuras de las partes interesadas, entre las que se incluyen la comunidad de acogida, los turistas, los oferentes y los gobiernos, a partir de una relación bidireccional entre estas partes y la actividad turística en un destino dado.

De lo anterior se pueden identificar tres problemáticas esenciales en el logro de la sostenibilidad del turismo y que inciden en su evaluación. En primer lugar se encuentra la dificultad de trazar las pautas para alcanzar un equilibrio entre elementos e intereses que pueden estar contrapuestos (privados y estatales, económicos y sociales, económicos y medioambientales o naturales) y que además cambian o evolucionan con el paso del tiempo; en segundo lugar, y derivado de lo anterior, se presenta el problema de definir el sacrificio que estarían dispuestas a realizar las generaciones actuales para garantizar el bienestar de las generaciones futuras; mientras el tercer elemento está relacionado con la insostenibilidad intrínseca de los modelos de desarrollo turísticos actuales que se basan en patrones de consumo incompatibles con los principios de la sostenibilidad, como la compra de viajes largos y baratos, que tienen como consecuencia grandes gastos en combustible y la contaminación provocada por la aviación, que es el principal medio de transporte que sustenta el turismo (Lund-Durlacher y Dimanche, 2013). El segundo elemento mencionado, se produce debido a que es necesario comprender que, como cierto es que sin rentabilidad no hay crecimiento ni sostenibilidad, es cierto también que el crecimiento sostenible disminuye las utilidades, o al decir de Tang y Abosedra (2014) la disminución de los niveles de rentabilidad de las inversiones es el costo que se debe que pagar por conseguir la sostenibilidad del desarrollo, lo cual está estrechamente relacionado con la dificultad para hallar el equilibrio que se menciona como primer problema a resolver. En estas circunstancias, el factor político y su influencia en los otros factores, juega en la mayoría de los casos un papel determinante como estrategia de voluntad para el logro de los objetivos que tributan a la sostenibilidad (Troitiño, 1998; Márquez y Cuétara, 2007).

La evaluación de este modelo por tanto deberá hacerse desde una perspectiva que contenga estos principios y tenga en cuenta estas problemáticas, en la que se incluya el análisis de la evolución en el tiempo de los parámetros que definan la satisfacción de las necesidades de las partes interesadas en la actualidad y a futuro.

METODOLOGÍA

El proceso metodológico se desarrolló en 3 fases, siendo la primera el análisis comparativo entre las experiencias nacionales e internacionales con respecto a la evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos.

Los estudios seleccionados para la comparación, tanto los nacionales como los internacionales, han cumplido 3 requisitos. El primero de estos fue el estudio fuera pertinente, es decir, que en el mismo se arribe a la conclusión de si el destino estudiado es sostenible o no, o al menos haber determinado un nivel de sostenibilidad para el mismo. El segundo criterio tomado en cuenta fue la relevancia, medida a través de que los resultados obtenidos hubieran sido publicados en revistas de prestigio internacional, reflejando lo más exhaustivamente posible el proceso metodológico seguido para el arribo a las conclusiones expuestas. Por último, el tercer requerimiento consistió en la completitud, por lo que se escogieron solo aquellos que hubieran adoptado un enfoque integral de las dimensiones de la sostenibilidad para realizar la evaluación, de forma consecuente con la definición de turismo sostenible adoptada para la presente investigación y por lo definido para este concepto en la publicación de la Gaceta de la República de Cuba del año 1997. Por esta razón, aquellos estudios que solo analizaban una dimensión de la sostenibilidad no se tomaron en cuenta.

Una vez determinados estos requerimientos, el primer paso consistió en la identificación de las investigaciones realizadas sobre el tema de la sostenibilidad de destinos turísticos publicadas en revistas científicas en el periodo 2000 – 2011, de forma que se pudiera obtener un listado de las publicaciones internacionales sobre este tema que permitiera, a la vez, determinar los artículos que se han escrito en aras de poder obtener una muestra representativa para la realización del análisis comparado. Para esto se realizó una búsqueda en Science Direct, sitio web gestionado por la editora Elsevier que constituye una de las más grandes colecciones en línea de publicaciones científicas. Esta misma búsqueda se realizó en el sitio web eau.sagepub.com, gestionado por la editora SAGE, sitio que tiene las mismas características que Science Direct, pero agrupa otras revistas indizadas. En estos sitios de Internet se agrupan artículos científicos de las principales revistas que se publican en idioma inglés y que abordan el tema de la sostenibilidad turística. Otro tanto se hizo en el buscador Ixquick, para identificar los artículos publicados en idiomas español e inglés que no se encontraran dentro de las colecciones de estas editoras. Solo se realizaron búsquedas en estos dos idiomas teniendo en cuenta que las principales revistas científicas sobre turismo tienen ediciones en inglés, mientras en segundo lugar se encuentran las editadas en español (Perelló, 2014).

Se buscaron los artículos científicos que contuvieran todas las palabras clave evaluación, desarrollo sostenible y destino turístico, para identificar los que trataban la evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos. Se seleccionaron para el análisis comparado 11 trabajos internacionales y uno nacional, los cuales constituían la totalidad de los que evaluaron la sostenibilidad de destinos turísticos internacionales durante el periodo 2000-2011 cumpliendo requerimientos establecidos para la investigación.

Los puntos objeto de comparación fueron: Proceso metodológico desarrollado para la evaluación; Dimensiones o elementos evaluados; Método de identificación de los indicadores a evaluar; Métodos de obtención y selección de datos; Métodos y técnicas de evaluación y análisis de los datos; Forma de determinación del nivel de sostenibilidad; Participantes en la evaluación; Resultados alcanzados. Estos elementos fueron adaptados de estudios anteriores de Bell y Morse (1999) y Ko (2005) con respecto a este tema.

La segunda fase fue la identificación de las mejores prácticas al realizar la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de destinos turísticos a través de la consulta a expertos sobre el tema. Con este objetivo, los resultados de la comparación fueron sometidos al criterio de expertos internacionales a través del método Delphi para poder identificar las mejores prácticas por acápite de comparación, además de conocer otras consideraciones que pudieran aportar información relevante sobre el tratamiento de este tema. Solo se incluyeron en las preguntas a los expertos aquellos elementos en los cuales no coincidían los estudios comparados.

Se contactaron 37 expertos internacionales de forma individual, para evitar sesgos en las respuestas, vía correo electrónico, de los cuales 15 fueron los que participaron en el estudio, para un 40,5% de respuesta, cifra que de acuerdo con Castro (2002) se considera elevada. Además a los efectos del Delphi y de acuerdo con su metodología esta constituye una cantidad suficiente de expertos. El criterio para la selección de los expertos internacionales fue que tuvieran al menos dos publicaciones en revistas indizadas u otro tipo de publicación reconocida como informes de la OMT o la UNESCO sobre este tema, los cuales hayan sido citados al menos 5 veces.

Al resultar único el estudio nacional que cumplía con los requerimientos establecidos, este se incorporó al análisis comparado que se llevó a cabo con los internacionales. No obstante, se tomaron como base las investigaciones científicas llevadas a cabo en el país en este mismo periodo que abordaron este tema para determinar las particularidades de la evaluación de la sostenibilidad de los destinos turísticos cubanos. En estos estudios se buscó identificar las fuentes más frecuentes de obtención de datos y las partes interesadas que actúan en los destinos turísticos cubanos. Luego de la realización de las correcciones y adaptaciones pertinentes, se llegó al diseño final del esquema que se propone.

Resumen del análisis comparado de las investigaciones anteriores.

Los artículos escogidos de acuerdo a los criterios antes expuestos tuvieron puntos coincidentes y otros que deferían en un alto grado.

Proceso metodológico desarrollado para la evaluación

El 70% de los artículos comparados coinciden en 5 pasos fundamentales para realizar la evaluación de la sostenibilidad de destinos: 1. Determinación de los objetivos de sostenibilidad del destino, 2. Identificación de las dimensiones e indicadores para la evaluación, 3. Determinación de la escala de evaluación, 4. Recopilación de datos y análisis de los indicadores, 5. Definición de los niveles de la sostenibilidad del destino.

De forma coincidente en todas las investigaciones analizadas, la evaluación de indicadores resulta la forma más usual de realizar aproximaciones al estudio de la sostenibilidad de destinos turísticos. En este proceso básico interviene el equipo que lleva a cabo la evaluación, el cual debe estar constituido por académicos o consultores especializados. Además, también tienen una participación importante las partes interesadas del destino, entre las que se incluyen la comunidad, Organizaciones No Gubernamentales, propietarios de entidades estatales y privadas, la prensa, así como otros gestores, los cuales juegan un papel fundamental en la sostenibilidad turística.

Se analizó si existían diferencias en el proceso de la evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos con tipologías diferentes, sin embargo se pudo constatar que las diferencias reales consistían en los indicadores analizados, no así en los pasos para su estudio.

Dimensiones o elementos evaluados.

El 100% de los trabajos coinciden en la necesidad de analizar las dimensiones social, económica y medioambiental; sin embargo los resultados son poco concluyentes en cuanto a otras dimensiones estudiadas por algunos investigadores como son la político-institucional (33,3%), la cultural (16,7%), la infraestructura turística (16,7%) y le ética (8,3%). Esto se debe en gran medida a que los equipos de trabajo al evaluar la sostenibilidad de destinos por lo general incluyen estas dimensiones en los análisis de las anteriormente mencionadas.

Métodos de definición de los indicadores a evaluar

Se identificaron tres métodos fundamentales:

  1. Revisión bibliográfica (58,3% de los casos): La utilización del total de indicadores que aparecen en la bibliografía sobre el tema, entre las que destaca el listado de indicadores para la evaluación de la sostenibilidad de destinos emitida por la OMT, los cuales son adaptados y utilizados en dependencia de su ajuste a las condiciones del destino de acuerdo con el criterio de los investigadores. Los indicadores a medir se escogen basados en los estudios de autores anteriores y de acuerdo a la capacidad explicativa y nivel de significación del indicador para medir la sostenibilidad de la actividad turística, su claridad a la hora de ser interpretados y su posibilidad para establecer comparaciones futuras.
  2. Definición de indicadores de acuerdo con el criterio de las partes interesadas del destino turístico (25% de los casos): Para lograr este objetivo se realizan talleres con las partes interesadas (de 12 a 30 personas de la administración local, agencias de desarrollo, ONGs, dueños de negocios y asociaciones, asociaciones profesionales y sindicatos, universidades, la prensa, etc.). Se escogen indicadores que respondan a los objetivos de la administración local, plan maestro e informes de análisis de impactos. Resultan seleccionados los indicadores que permiten evaluar condiciones que afectan, según criterio de las partes interesadas, el equilibrio que debe constituir la base de la sostenibilidad.
  3. Ambos métodos de forma conjunta turístico (16,7% de los casos): Primeramente se realiza una revisión bibliográfica que permita identificar los indicadores que se han medido en experiencias anteriores y las partes interesadas definen, basados en esos indicadores predeterminados, los que mejor describan las dimensiones de los sistemas, teniendo en cuenta la jerarquía de los problemas a los que responden.

 

El sistema de indicadores que se utilice finalmente y el número de éstos que se incluyan estuvo en dependencia de su importancia para la gestión y planificación del destino, la disponibilidad de datos, capacidad explicativa y nivel de significación del indicador para medir la sostenibilidad de la actividad turística, su claridad a la hora de ser interpretados, capacidad predictiva y si éstos ofrecían la posibilidad de establecer comparaciones entre destinos, comparabilidad en el tiempo y entre regiones.

 

Fuentes de obtención de datos

Las fuentes de procedencia de los datos en el 75% de los casos fueron las publicaciones oficiales regionales o locales sobre indicadores sociales, económicos, medioambientales y turísticos, mientras que el 25% restante demanda otro tipo de informaciones que se obtienen a partir de entrevistas, a las partes interesadas o a los turistas, así como de la observación directa.

Métodos y técnicas de evaluación y análisis de los datos

No hubo consenso en cuanto a los métodos y técnicas de análisis de los datos para realizar la evaluación, sin embargo puede observarse una tendencia desde la década pasada a buscar métodos que permitan tener en cuenta las complejas relaciones que se establecen entre indicadores como el Análisis de Componentes Principales y Proceso de Jerarquía Analítica (AHP) identificar índices sintéticos.  Otros métodos o técnicas aplicadas han sido el Análisis Envolvente de Datos (DEA), el análisis de Sistemas Adaptativos Complejos, emergía así como el desarrollo de índices de desarrollo sostenible.

Ha resultado igualmente válido determinar la escala de los indicadores, los grados de sostenibilidad, hacer los mapas de evaluación de la sostenibilidad y evaluar el comportamiento del destino hacia la sostenibilidad o no, a través del análisis de la tendencia.

 

Formas de determinación del nivel de sostenibilidad

Las formas en que se ha realizado la determinación de los niveles de sostenibilidad son 4 fundamentales:

  1. La determinación de una posición dentro de un listado de destinos que han sido igualmente evaluados. Esto da una idea de qué destino es más sostenible que otro sin embargo al interior del destino no da una idea real de cuanto falta para alcanzar el nivel de sostenibilidad deseada (33,3% de los artículos comparados).
  2. La determinación de un nivel de sostenibilidad en base a rangos predefinidos de acuerdo con los niveles alcanzados por los índices de sostenibilidad calculados (33,3% de los artículos comparados).
  3. La determinación de las condiciones en que se encuentra el destino con respecto al logro de los objetivos de sostenibilidad propuestos (16,7% de los artículos comparados).
  4. La identificación de la posición del destino con respecto a un nivel de sostenibilidad de referencia previamente determinado por el grupo de investigación (16,7% de los artículos comparados).

Participantes en el proceso de evaluación

En el proceso de evaluación participan por lo general el grupo de investigación integrado en su mayoría por académicos y las partes interesadas. En el 50% de los casos los participantes son el grupo de investigación y una representación de las partes interesadas, en el 8,3% participan el grupo de investigación y los turistas, mientras en el 41,7% lo hace solamente el grupo de investigación.

 

RESULTADOS

La evaluación de la sostenibilidad se realiza en aras de obtener información relevante sobre el desarrollo del destino y su gestión. Los resultados alcanzados por los estudios analizados son los siguientes: 1. Determinación de la situación actual del destino con respecto a los objetivos regionales, 2. Determinación del nivel de sostenibilidad del destino en cuestión, 3. Sistema de indicadores que represente el problema en cuestión, así como realizar propuestas concretas de en qué deben hacerse los cambios para que realmente se altere para mejor o peor el sistema, de forma que contribuya a la toma de decisiones necesarias para lograr la sostenibilidad, 4. Se determina el estado del destino en cuanto a la sostenibilidad de cada dimensión, además se obtiene un índice que permite la comparación entre destinos una vez generalizada la metodología.

Resumen del Delphi aplicado con expertos internacionales.

Se pidió a los expertos que dieran su opinión sobre algunas cuestiones en las que no coincidían los artículos revisados. Se pidió a los expertos que evaluaran la aplicabilidad de los diferentes métodos y enfoques a partir de las relaciones que se pueden dar entre las variables que los describen. Se determinó que las relaciones que se establecen entre los indicadores a evaluar, son de tipo interdimensional (75% de coincidencia), mientras que en menor medida se consideran intradimensionales (50%), causales (25%) y no lineales (25%).

Los expertos además coincidieron en la necesidad de involucrar a las partes interesadas en el proceso evaluativo. El 80% considera que de esta forma se logra implicar a todas las partes interesadas en el logro de la sostenibilidad del destino turístico.

La última pregunta realizada a los expertos se refería a si el proceso metodológico a llevar a cabo en un destino dependía de las características del mismo. El 93,3% de los encuestados manifestó que el proceso de evaluación variaría en dependencia de las características del destino, no obstante en los estudios comparados no se encontraron diferencias que sostuvieran este criterio. En estos casos lo que se ha podido observar es que los que varían son los indicadores a medir por tipología de destinos, pero el proceso metodológico se mantiene invariable.

De lo anterior se puede resumir que los factores que inciden principalmente en la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de destinos turísticos son los siguientes: Proceso metodológico determinado y consistente en el tiempo; Evaluar las dimensiones de la sostenibilidad de forma integrada; Tener un sistema de indicadores adaptados a las características del destino y a la disponibilidad de datos; Consistencia de los datos para los indicadores; Métodos y herramientas de evaluación consistentes con el concepto de desarrollo turístico sostenible; Participación coordinada de todas las partes interesadas del destino.

Esquema diseñado y elementos metodológicos a tener en cuenta.

Al elaborar el esquema se tuvieron en cuenta las características del destino país, las mejores prácticas identificadas, así como el concepto de desarrollo turístico sostenible adoptado por la presente investigación. Es la satisfacción de las necesidades de las partes interesadas, por tanto, la base del desarrollo del esquema, pues como en muchos modelos de gestión, se evalúa el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Fuente: elaboración propia.

  1. Determinar los objetivos de sostenibilidad o Estado de Sostenibilidad Deseado (ESD) en el destino.

El ESD debe ser una expresión lo más exhaustiva posible de a dónde se quiere llegar a través del desarrollo turístico. El ESD constituye un estado deseado pero posible donde se logra que la actividad turística contribuya de forma evidente, para las partes, a la satisfacción de los intereses y necesidades de residentes, ofertantes estatales y privados, y turistas, así como a la preservación o satisfacción de las “necesidades” ambientales del destino, las que pueden traducirse como objetivos relacionados con la preservación del medio ambiente natural y sociocultural.

Los participantes en este primer paso del proceso de evaluación de la sostenibilidad del desarrollo turístico del destino deben ser las partes interesadas que han sido descritas anteriormente y el grupo de investigación. Las partes interesadas que deben tenerse en cuenta en el caso cubano son las Delegaciones provinciales del MINTUR, los representantes del Poder Popular de la provincia, representantes de las principales empresas u organizaciones estatales o privados,  vinculadas a la actividad turística en el destino, representantes de organizaciones políticas y de masas (Partido Comunista de Cuba, Federación de Mujeres Cubanas, Consejos de Administración Municipal, Comités de Defensa de la Revolución Sindicatos de trabajadores, etcétera), representantes para los asuntos relacionados con el desarrollo turístico del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente y el Ministerio de Cultura, Oficinas del Historiador o del Conservador de la Ciudad en casos que proceda, así como los medios de comunicación masiva, todos con presencia en el destino. En el caso de los turistas su participación puede ser a través de encuestas en el destino o de estudios de mercados previos que abarquen sus necesidades relacionadas con la tipología del destino en cuestión.

La principal forma para concebir el ESD es a través de talleres. El grupo de investigación que conduzca el estudio debe actuar como moderador en los talleres que se produzcan con todas las partes interesadas y a la vez como registradores de lo que se discuta, ya que estos registros pueden servir como datos de entrada en fases posteriores. El grupo de investigación, deberá estar conformado por especialistas en el tema de la sostenibilidad turística, los cuales por lo general en Cuba se concentran en las Universidades, Centros de Estudios especializados y las Escuelas de Hotelería y Turismo de cada provincia, aunque en menores ocasiones pueden ser miembros de las delegaciones del MINTUR. En los casos en que esté definido el plan de desarrollo turístico del destino, este debe ser tenido en cuenta en el análisis y definición del ESD.

Al ESD se deberá llegar por aproximaciones sucesivas en varios talleres que se produzcan al efecto en los que es imprescindible la presencia de todos los actores que incide en el logro de la sostenibilidad del destino para lograr su implicación, una vez terminado el proceso de evaluación, en la puesta en práctica del plan que de él debe derivarse. En estos talleres se llevará a cabo no solo la primera etapa del proceso de evaluación, sino que también de forma simultánea deberá realizarse la segunda etapa o paso del mismo.

  1. Definir indicadores a evaluar.

El ESD debe expresarse a través de las dimensiones económica, medioambiental y social, así como de indicadores que de ellas se deriven. Para esto se debe realizar una lista previa basada en una exhaustiva revisión de bibliografía sobre el tema y específicamente relacionada con la tipología del destino en cuestión. En este caso pueden tomarse a modo de guía los indicadores definidos en la propuesta realizada de forma conjunta entre el MINTUR y el CITMA (2003). Dado que Cuba pertenece a la Zona de Turismo Sustentable del Caribe, es recomendable también que los indicadores propuestos para los países firmantes de este convenio se tomen en cuenta, así como los presentados por la OMT (2005). De esta lista se escogerán los indicadores que mejor describan el ESD o se conformarán otros en caso de ser necesario. Debe seleccionarse un sistema de indicadores que representen lo mejor posible el ESD y no que describan de forma óptima pero independiente, una dimensión social, económica o ambiental, dado que como sistema, un destino turístico produce resultados e impactos que se obtienen a partir de la interrelación de muchos elementos y no de cada uno de ellos de forma independiente.

Una vez realizada la primera propuesta de sistema de indicadores, estos serán evaluados y seleccionados para constituir el grupo final de acuerdo con los siguientes criterios: Importancia para la gestión y planificación del destino, Disponibilidad de datos para su evaluación, Capacidad explicativa, Nivel de significación del indicador para medir la sostenibilidad de la actividad turística en la zona, Claridad a la hora de ser interpretados, Capacidad predictiva, Posibilidad de establecer comparaciones espaciales y temporales. En el caso del último criterio es indispensable que los datos para la evaluación del indicador se puedan obtener de todos los destinos turísticos y que se cuente con ellos desde, al menos 10 años atrás, para en etapas posteriores de la evaluación poder realizar los análisis necesarios.

La información pública en estos casos es la más utilizada, aunque no la única, no obstante y de acuerdo con el esquema que se propone, al lograrse la implicación de las partes interesadas en el proceso de evaluación, algunos datos a los que el grupo de investigación no tendría acceso bajo otras circunstancias, deben tornarse accesibles, aunque la divulgación de estos siempre esté sujeta a ciertas restricciones. En casos en los que no se cuente con la total cooperación de las autoridades que dominan ciertos datos imprescindibles para la investigación, será necesario construirlos, siempre que sea factible. Después de escogidos los indicadores, es importante realizar un resumen de los criterios de medida de cada uno para tomarlos como referencia al evaluar la situación real del destino o Estado de Sostenibilidad Real (ESR).

  1. Precisar escala de evaluación de los indicadores

Al establecerse los criterios de medida de los indicadores deberá definirse una escala de evaluación en la que se determine el estado de cada indicador con respecto al valor deseado. Para esto se puede utilizar una escala como la propuesta por Prescott-Allen (1-100), más tarde transferida a una escala de 1-10 por Ko (2004) donde 1 es malo y 10 excelente, aunque puede utilizarse una escala más pequeña, de 0 a 5, como la aplicada en el Biograma de la sostenibilidad desarrollado por Márquez y Cuétara (2007).

Para el esquema de evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos cubanos se utilizará este método, donde se compara el resultado real llevado a escala de 0 a 5, donde 5 corresponde al valor definido para el indicador en el ESD. De esta forma los indicadores que se encuentren entre 0-1 en la escala corresponderán a un estado insostenible (posible colapso inminente), 1-2 estado crítico, 2-3 inestable, 3-4 bastante sostenible, y entre 4-5 sostenible con posibilidades de mejora, mientras que si alcanzan el valor 5 se encuentran en el nivel óptimo. En este Biograma los intervalos de la escala se hacen corresponder con un color de forma que gráficamente se pueda visualizar el estado de cada indicador, donde al intervalo más crítico (0-1) le corresponde el color rojo y al intervalo de sostenibilidad (4-5) el color verde. En el caso del esquema que se propone la escala y colores del biograma de Márquez y Cuétara (2007) se han aplicado a un gráfico radial, siguiendo el AMOEBA, herramienta aplicada por Ko (2004) para mejorar la visualización y facilitar el análisis. Esta misma escala se aplicará para describir el resultado de los análisis de la tendencia de la sostenibilidad del desarrollo turístico del destino, así como el ESR del mismo.

  1. Recopilar y analizar datos.

En este punto las principales fuentes de información son las publicaciones oficiales, como los reportes estadísticos del destino. En el caso cubano las principales fuentes de datos son los reportes de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEi) e informes de los Ministerios de Turismo, Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, así como de otras empresas e instituciones relacionadas con la sostenibilidad del destino. En caso de que haya indicadores para los cuales sea necesario construir los datos, estos podrán sintetizarse a partir de datos públicos u obtenerse a través de encuestas, entrevistas, focus groups, observación directa, entre otros métodos.

Una vez recopilados los datos necesarios, se deben realizar tres tipos de análisis:

  1. Análisis comparativo donde se determine en qué situación se encuentra cada indicador del ESR con respecto al valor para él mismo en el ESD.
  2. Obtención del índice de sostenibilidad del destino para el ESR y el ESD.
  3.  Análisis de sensibilidad para el trazado de estrategias y acciones concretas para llegar al ESD.

 

En el primero de estos análisis (a) se hace una comparación simple de los valores reales de cada indicador con respecto a su criterio de medida. Esto posibilita tener una idea de cuánto es necesario variar o mejorar cada indicador considerado para lograr el ESD.

El segundo análisis (b) se realiza con el objetivo de definir el grado de sostenibilidad del destino turístico y determinar cuánto falta para alcanzar el ESD. Para la obtención del índice es necesario aplicar métodos de análisis no lineales, que permitan tener en cuenta las relaciones complejas inter e intradimensionales que se producen entre los indicadores. Dentro de este análisis es necesario también calcular los índices de sostenibilidad de al menos 10 años anteriores, para después, representar gráficamente la tendencia general del desarrollo del destino hacia la sostenibilidad o la insostenibilidad.

En el caso del tercer análisis (c) es necesario hallar la relevancia de cada indicador en el logro del ESR del destino. Esto facilita dar prioridad a determinadas estrategias o acciones dentro del plan que debe derivarse de la evaluación. Al igual que en el análisis b deberán utilizarse métodos de análisis no lineales, que permitan identificar los pesos de cada indicador, debido a las interrelaciones que se producen entre ellos. No se deben aplicar pesos de acuerdo al criterio de expertos pues puede llevar a un resultado altamente subjetivo.

  1.  Describir los niveles de sostenibilidad por indicador y global.

En esta etapa del proceso de evaluación se realiza la representación gráfica de los resultados de los análisis a, b y c concretados en la etapa anterior. En el caso del análisis a, los datos de los indicadores deben ser llevados a escala, para luego representarlos en el gráfico radial correspondiente al biograma donde se muestren en series separadas los indicadores del ESR y los del ESD, lo cual permite visualizar el estado actual de cada indicador de acuerdo al color del rango en que se encuentre, así como establecer las diferencias de estado con respecto a su valor ideal. La representación del análisis b mostrará la tendencia del destino hacia la sostenibilidad o no. Debe elaborarse un gráfico de líneas sencillo donde se muestren los valores de los índices del ESR de al menos 5 años y el ESD para comparar la sostenibilidad global del destino en el tiempo con respecto a su ideal. El análisis c (de sensibilidad) puede o no tener representación gráfica basada en los pesos que se deriven del cálculo realizado en la etapa anterior. Lo más importante es saber que a mayor peso, más significativo es el indicador. No obstante, de ser necesario, un gráfico de barras, donde se representen los indicadores de acuerdo al peso que se determinó para él, permitirá visualizar la relevancia de cada indicador.

  1. Elaboración del informe final.

El último paso del esquema de evaluación de la sostenibilidad es la elaboración del informe final donde se resumen los resultados obtenidos de los 3 tipos de análisis realizados y se incluyen los gráficos que para la descripción y mejor interpretación de estos, se elaboraron.

Este informe que elaborará el Grupo de Investigación que llevó a cabo el proceso de evaluación debe contener como mínimo los siguientes acápites:

  1. Caracterización del destino turístico a evaluar.
  2. Metodología de la evaluación de la sostenibilidad del destino.
  3. Descripción del Estado de Sostenibilidad Deseado definido por las partes interesadas (expresado en indicadores seleccionados y criterios de medida)
  4. Resultados de la evaluación (en este acápite se contiene la descripción de los resultados de los análisis a, b, y c)
  5. Conclusiones o consideraciones finales.

Como resultado del estudio de los trabajos sobre desarrollo sostenible de destinos turísticos llevados a cabo en Cuba, se pudieron identificar elementos metodológicos a tener en cuenta para la evaluación de la sostenibilidad en Cuba, ya que existen algunas particularidades relacionadas con los límites de los destinos y con la obtención de datos para los análisis pertinentes. Un elemento importante es que en Cuba existen zonas de desarrollo turístico o polos, que se denominan destinos turísticos y que no coinciden con los límites de la división política administrativa de la provincia o provincias a las que pertenecen, sin embargo la estadística turística que se registra a partir de límites provinciales o municipales. Esta contradicción hace necesario establecer los límites de las zonas de desarrollo turístico a partir de los límites de los municipios que abarcan para ser más exactos en las valoraciones. La principal fuente de información oficial en el país la constituye la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEi), sin embargo existen datos e informaciones que solo se manejan a nivel de Ministerios por lo que la implicación de las Direcciones Provinciales del MINTUR en el proceso de evaluación es imprescindible.


DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de destinos turísticos deberá hacerse desde una perspectiva que contenga el principio del equilibrio entre las dimensiones económica, ambiental y social, en la que se incluya el análisis de la evolución en el tiempo de los parámetros que definan la satisfacción de las necesidades de las partes interesadas en la actualidad y a futuro. Los estudios de evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos que se han realizado en Cuba se encuentran en un estado incipiente, además de que no han tomado en cuenta las relaciones inter e intradimensionales que se producen entre los elementos que determinan la sostenibilidad.

Se pudo determinar que las mejores prácticas con respecto a la evaluación de la sostenibilidad de destinos turísticos están relacionadas con evaluar el equilibrio entre las principales dimensiones evaluadas (social, económica y medioambiental), la utilización de métodos de análisis de datos que permiten establecer y estudiar las relaciones complejas que se producen de forma interdimensional e intradimensional entre las variables que determinan la sostenibilidad, la determinación de los niveles de sostenibilidad de acuerdo a rangos predefinidos con respecto a los objetivos de la sostenibilidad del destino, y donde los participantes en el proceso de evaluación son las partes interesadas del destino y el grupo de investigación.

El esquema diseñado se presenta como una herramienta apropiada para la evaluación de la sostenibilidad del desarrollo de destinos turísticos en tanto se ha basado en las mejores prácticas sobre este tema las cuales han sido corroboradas por expertos en la materia. Los pasos a seguir para la implementación del esquema están relacionados la necesidad de desarrollar herramientas de análisis matemáticos que complementen el esquema de evaluación propuesto, para el establecimiento del equilibrio general y el desarrollo de los análisis tipo a, b y c que se proponen, por lo tanto futuras investigaciones en este campo debieran abordar este problema.


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