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EL DIARIO COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA EL DESARROLLO DE LA ESCRITURA ACADÉMICA EN LOS ESTUDIANTES DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
DIARY AS A DIDACTIC STRATEGY FOR THE DEVELOPMENT OF ACADEMIC SCRIPTURE IN HIGHER EDUCATION STUDENTS

Nadia Aurora González Rodríguez, MSc.

Máster en Ciencias de la Educación (Cuba).


Coordinadora de Publicaciones de la Universidad Tecnológica ECOTEC, Ecuador.

ngonzalez@ecotec.edu.ec


ARTÍCULO DE REFLEXIÓN

Recibido: 22 de agosto de 2018.

Aceptado: 12 de noviembre de 2018.

 

RESUMEN

El desarrollo de la escritura académica es de vital importancia en el contexto universitario; sin embargo, los estudiantes carecen de competencias para realizar esta actividad con eficiencia, por esta razón resulta de vital importancia la guía del docente en función de la adecuada orientación de los procedimientos de investigación. El presente artículo tiene como objetivo proponer una estrategia didáctica basada en el diario de reflexión para el desarrollo de la escritura académica en los estudiantes de la educación superior. Por tal razón, se utilizó métodos teóricos en el proceso de análisis-síntesis e inducción-deducción, como forma de procesar la información pertinente en relación con el tema abordado y como la necesidad de encontrar una alternativa para la solución del problema.

Palabras clave: educación superior, escritura académica, estrategia didáctica, diario de reflexión

 

ABSTRACT

The development of academic writing is of vital importance in the university context; However, students lack the competences to carry out this activity with efficiency, for this reason the teacher's guide is of vital importance according to the adequate orientation of the research procedures. The objective of this article is to propose a didactic strategy based on the research diary for the development of academic writing in higher education students. For this reason, theoretical methods were used in the process of analysis-synthesis and induction-deduction, as a way to process the pertinent information in relation to the subject addressed and as the need to find an alternative solution to the problem.

Keywords: higher education, academic writing, didactic strategy, reflection diary

 


INTRODUCCIÓN

En la educación superior actual existe la problemática de la falta de interés que tienen los estudiantes por la escritura académica, a pesar de que los docentes de este nivel educativo (desde sus diferentes áreas del conocimiento) promueven la realización de esta actividad mediante variadas estrategias. Muchas son las razones de esta dificultad, pero uno de los factores es la desmotivación producto de que no aprecian la importancia de esta actividad como una forma de sistematización de los conocimientos para su futuro desempeño profesional. Por tal motivo, la presente investigación retoma el diario utilizado para contar experiencias de vida, como alternativa de solución para su aplicación durante el proceso de investigación que puede ser utilizado para propiciar la reflexión sobre la acción en la redacción de diferentes géneros discursivos apropiados para este nivel educativo.

La presente investigación parte de la necesidad de concebir una estrategia didáctica que contribuya al desarrollo de la escritura académica en los estudiantes universitarios. Por este motivo se plantea la siguiente interrogante científica: ¿Cómo contribuir al fortalecimiento de la escritura académica en los estudiantes de la educación superior? Para dar respuesta a esta pregunta se propone el siguiente objetivo general: proponer el diario de reflexión como estrategia didáctica para el desarrollo de la escritura académica en los estudiantes de la educación superior. También, se abordan algunos referentes teóricos con el fin de esclarecer algunos aspectos importantes en el desarrollo de la propuesta. Además, se presentan los resultados estadísticos relacionados con la aplicación de las técnicas de investigación para constatar lo observado (de manera empírica) en la práctica educativa; lo cual sirve de punto de partida para la toma de decisiones en la elaboración de la propuesta didáctica como aspecto innovador en función del desarrollo de la escritura académica.

La complejidad que hoy vive la universidad en relación con la dinámica impuesta por la tecnología, en el diario actuar de sus estudiantes, como parte de la sociedad y relacionado con el momento histórico es fundamental para entender la problemática de la falta de interés por la escritura académica. Actualmente, los estudiantes se enfrentan a la inmediatez de la comunicación escrita, son capaces de expresar sus puntos de vistas mediante blog y monografías, no obstante, prefieren los comentarios en Facebook, Instagram. Estos cambios de las futuras generaciones relacionados con la era digital han atentado con la redacción formal de textos que profundizan en el pensamiento, donde se necesita tomarse el tiempo para la lectura y la producción escrita. Todas estas manifestaciones pueden ser aprovechadas a favor del desarrollo de competencias comunicativas, pero todo ello siempre dependerá de la práctica pedagógica de los que guían el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

1. REVISIÓN TEÓRICA

1.1. Educación superior

En la actualidad, la educación superior en la región asume un papel complicado en relación con el entorno en el que se encuentran, sobre todo las instituciones privadas. Las posibilidades de bienestar y equidad abordada desde la ciencia, la academia y la interculturalidad ocupa un papel importante desde el escenario educativo. Didriksson (2008) expresa al respecto:

            A los cambios…habría que agregar los de un nuevo periodo…el impacto de las nuevas tecnologías que redefinen los espacios de aprendizajes; el desarrollo de las nuevas áreas del conocimiento de base interdisciplinaria que empiezan a verse como sustantivas de las tradicionales conformaciones curriculares y de la oferta actual de carreras (p. 23).

La región de América Latina vive momentos convulsos desde el punto de vista social, político, económico y medio ambiental, lo cual impacta desfavorablemente en la educación como eje impulsor de las sociedades. En tal sentido, se necesita de la colaboración de los entes fundamentales del proceso en función de la innovación científica y tecnológica, evitando las imitaciones a favor de la creatividad adaptada a su contexto.

Desde los años 80, los cambios en la educación en esta región fueron realmente evidentes en relación con otras regiones debido a la llamada “década perdida”; lo cual provocó la búsqueda de diversas formas de subsistencia para superar la época de crisis. A principios de los años 90 se produjo una estrecha relación entre la industria y la universidad, a pesar de que la segunda siempre se afianzó a la idea de mantener su ciencia tradicional. En cambio, a finales de este periodo, se puedo constatar el aumento del interés por parte de investigadores académicos, aunque todavía no se percibía el apoyo de las empresas hacia el sector educativo.

En el siglo XXI, se ha evidenciado un cambio en la mirada de los académicos de la educación superior donde se concentró la mayoría de los investigadores, por su crecimiento en posgrado y reformas institucionales. “La ampliación del acceso a la educación superior es reconocida como una vía privilegiada para mejorar los ingresos en una sociedad, y operar sobre las desigualdades sociales, factores potenciales de ampliación de la democratización social y expansión de la ciudadanía” (Chiroleu, 2011, p.639). En el transcurso de las gestiones de gobierno de los países como Argentina, Brasil, Venezuela y México, se pudo apreciar la renovación continua en relación con la educación, mediante procesos de evaluación, que muchas veces provocaron el cuestionamiento de la calidad del aprendizaje.

En el caso de Ecuador, los procesos relacionados con la educación no han sido diferentes a al resto de los países de la región. En el Art. 2 de la Ley Orgánica de Educación Superior indica Oswaldo Hurtado que los fines de la universidad ecuatoriana “Dirigen su actividad a la formación integral del ser humano (…) Les corresponde producir propuestas y planteamientos para buscar la solución de los problemas del país” (Hurtado, 2012). Lo cual evidencia la importancia que tiene la integralidad en la formación de sus estudiantes, por tanto, las propuestas y resoluciones se forman desde la academia con la investigación que se divulga mediante la escritura académica.

 

1.2. Escritura académica

Cuando se hablar de la escritura académica se debe hacer referencia a la presencia de esta actividad en los diferentes niveles educativos, por esta razón, si se revisa su estado del arte, Ortiz (2011, p. 18) indica:

            Al iniciar la revisión general sobre investigaciones en representaciones sociales y prácticas de escritura académica universitaria se encuentra que, tanto en el panorama internacional como nacional, la mayoría de proyectos y trabajos realizados gira alrededor de procesos de comprensión y producción textual en la educación básica y media.

Tal razón, puede estar marcado porque siempre se ha considerado como responsabilidad de los niveles básico y medio, este tipo de actividad fundamental y obligatoria. En cambio, resulta interesante que la formación de un individuo no termina hasta el final de su existencia, de ahí que esta gestión sea también compromiso de las instituciones de la enseñanza superior. No obstante, los esfuerzos deben estar encaminados a contrarrestar la tendencia que tienen los estudiantes a la realización de actividades de comprensión textual más que de producción textual. Para lograr lo antes mencionado es imprescindible la puesta en práctica de estrategias que fortalezcan la escritura académica en las aulas universitarias. El concepto de géneros discursivos se ha ampliado en cuanto a su significado, puesto que se asocia con las diversas utilizaciones del lenguaje humano y de la actividad social (Camps y Castelló, 2013).

El lenguaje siempre ha sido un instrumento para expresar opiniones, reflexiones sobre problemáticas y como forma de socialización. De esta manera, todos tienen un propósito para utilizar la escritura, pues las actividades de la vida se fundamentan en motivos individuales y cada grupo social realiza acciones en función de brindarle un sentido a esta realización comunicativa. Por otra parte, la escritura se encuentra estrechamente vinculada con la actividad de la lectura, pues nadie escribe de lo que desconoce y una de las formas de adquisición de conocimiento es mediante la consulta de las fuentes de información, con el fin de obtener conocimientos pertinentes sobre el tema. Por consiguiente, la escritura no es nada sin la lectura y viceversa, ya que ambas se complementan a decir de Valverde (2014).

Actualmente, los docentes universitarios tienden a presentar reiteradas dificultades en relación con la producción escrita de sus estudiantes, resultado de una carente educación al respecto en los niveles anteriores; sin embargo, no vale preocuparse por lo que ha antecedido sino por tratar de resolver los problemas que acontecen en el diario actuar. Es importante, ante esta dificultad, asumir el desafío de la alfabetización académica, como recurso que se emplea desde hace una década pero que algunos desconocen.  El concepto referenciado por Carlino (2003) refiere el conjunto de nociones y estrategias necesarias para contribuir en la cultura discursiva de las disciplinas, así como en las actividades de producción y análisis de textos requeridas para aprender en la universidad. Apunta, de esta manera, a las prácticas de lenguaje y pensamiento propias del ámbito académico.

A continuación, se presentan algunas consideraciones sobre instituciones de enseñanza superior a nivel internacional, que son referentes en su concepción en relación con la alfabetización académica.

Tabla 1. Diferencias entre la experiencia de la alfabetización académica a nivel internacional.

EXPERIENCIA AUSTRALIANA

EXPERIENCIA CANADIENCE

EXPERIENCIA NORTEAMERICANA

Esta política ha llevado a indagar la cultura de un conjunto de profesiones y a incluir en diversas carreras la enseñanza de ciertos quehaceres necesarios para participar en las comunidades laborales.

Existe igual conciencia acerca de que la escritura es central en la formación universitaria, entendiendo que no se aprende a escribir en el vacío sino a partir del campo de problemas inherentes a una determinada disciplina.

Aquellos que no puedan usarla competentemente estarán en desventaja no sólo para comunicar sus ideas a otros sino para definir, desarrollar y entender esas ideas para sí mismos”. (Writing at Yale, en Thurn, 1999, p. 38).

En un sentido afín, las universidades y facultades han reconocido explícitamente en sus estatutos que cada disciplina constituye una particular cultura escrita, con prácticas de interpretación y producción textual características, y que es función de los estudios superiores ayudar a los alumnos a ingresar en estas comunidades discursivas.

Escribir, leer y pensar aparecen entrelazados, determinando la comprensión que los alumnos puedan lograr sobre lo que estudian.

La casi totalidad de las universidades investigadas presentan lo que ellas llaman un “requerimiento de escritura”, es decir, la exigencia de que todos sus egresados hayan cumplimentado ciertas materias relacionadas con la composición (Moghtader et al., 2001).

La necesidad de integrar en el dictado de cada materia actividades de composición se presenta con dos vertientes: a) escribir para aprender los contenidos de una materia y b) escribir para apropiarse de las convenciones discursivas de la misma. La vertiente a) parte de la premisa de que los estudiantes sólo asimilan lo enseñado en la medida en que se involucran activamente en los temas de cada asignatura; por tanto, escribir sobre estos temas es una forma de adueñarse del contenido disciplinar.

Fuente: Elaboración propia a partir de Carlino, 2003 (pp. 412-416).

En el caso de América Latina, se podría precisar algunos casos como el de Chile, quienes establecieron sus propias estrategias al respecto: “La implementación del Examen de Comunicación Escrita alimentó el interés por la escritura a lo largo de la universidad, pues las diferentes escuelas comenzaron a recibir un reporte sobre el desempeño de sus estudiantes al respecto” (Ávila, González y Peñloza, 2013, ¶ 15). Sin embargo, a criterio de la autora, las evaluaciones no constituyen una forma apropiada para estimular la escritura, como aspecto importante en el desarrollo profesional.

Por otra parte, según fuentes de información, los autores opinan que los esfuerzos al respecto son casi imperceptibles “(…) la educación superior argentina, en la que no existe un compromiso institucional para ocuparse de los modos de lectura y escritura de los estudiantes (…)” (Carlino, 2003, p. 412). En cambio, lo cierto es que “un individuo que lee y escribe está mejor preparado para incidir en las decisiones de su comunidad y ejercer de forma más efectiva su papel como ciudadano” (Valverde, 2014, p.82). Por tanto, no queda duda, que en los destinos de la educación superior latinoamericana se encuentra la responsabilidad de fortalecer esta competencia.

Asimismo, en una investigación realizada a 40 universidades de Colombia sobre el análisis de algunas prácticas de lectura y escritura académica en las universidades colombianas, lo cual trajo como resultado:

           Los investigadores concluyen que los procesos de lectura y escritura en la Educación Superior deben ser concebidos desde una perspectiva de la producción del conocimiento para el desarrollo científico, académico y tecnológico, de manera que el estudiante comprenda que es un proceso personal con capitales repercusiones sociales, laborales, profesionales y humanas. (Uribe y Camargo, 2011, p. 324).

Lo cual demuestra el interés que las universidades de los países latinoamericanos están poniendo su esfuerzo para lograr brindarle la debida atención a esta actividad que propicia la reflexión, profundización y asimilación de los conocimientos de una manera más apropiada para las futuras generaciones del mañana.

En las universidades han existido cuatro formas de producción textual, tales como, la escritura de ensayos, informes, artículos de opinión y reseñas; aunque en estos últimos tiempos se le ha incorporado el artículo científico como documento de divulgación de experiencias investigativas. Sin embargo, es bastante complicado establecer una manera unitaria de abordaje en las clases, en relación con las tipologías porque cada docente tiene sus propias preferencias y depende; además, de los intereses sociales a los que se vinculan las funciones de la universidad en su contexto.

No obstante, si la preocupación está marcada por la asimilación por los estudiantes de ciertos géneros y de algunas formas de analizar y de proyectarse en las diferentes áreas del conocimiento, entonces resulta imprescindible un esquema integral que planifique la actividad en esferas discursivas que propician el interés y la pertinencia de la escritura para los universitarios (Camps y Castelló, 2013). Lo importante es el interés que cada docente le aporte a su desempeño profesional en relación con el desarrollo de la escritura académica, por lo que el uso de estrategias didácticas orientadas al fortalecimiento de esta competencia representa el aporte significativo de las universidades actuales hacia un cambio en la manera de pensar de los profesionales en formación.

 

1.3. Estrategia didáctica

Las estrategias didácticas son procedimientos que los docentes y estudiantes utilizan para organizar sus acciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera ordenada y consciente, a decir de Feo (2010) existen diferentes tipos de estrategias, dependiendo del agente de acción (docente/estudiante); tales como, las que se presentan a continuación:

Estrategias de Enseñanza: el encuentro pedagógico se realiza de manera presencial entre docente y estudiante, estableciéndose un diálogo didáctico real pertinente a las necesidades de los estudiantes.

Estrategias Instruccionales: la interrelación presencial entre el docente y estudiante no es indispensable para que el estudiante tome conciencia de los procedimientos escolares para aprender, este tipo de estrategia se basa en materiales impresos donde se establece un diálogo didáctico simulado, estos procedimientos de forma general van acompañados con asesorías no obligatorias entre el docente y el estudiante, además, se apoyan de manera auxiliar en un recurso instruccional tecnológico.

Estrategia de Aprendizaje: procedimientos que realiza el estudiante de manera consciente y deliberada para aprender, es decir, emplea técnicas de estudios y reconoce el uso de habilidades cognitivas para potenciar sus destrezas ante una tarea escolar, dichos procedimientos son exclusivos y únicos del estudiante ya que cada persona posee una experiencia distinta ante la vida.

Estrategias de Evaluación: procedimientos acordados y generados de la reflexión en función a la valoración y descripción de los logros alcanzados por parte de los estudiantes y docentes de las metas de aprendizaje y enseñanza (p, 222).

Toda estrategia didáctica tiene cuatro etapas por las que se debe pasar en el proceso de implementación: inicio, desarrollo, cierre y evaluación; en esta última se establecen técnicas e instrumentos de comprobación de las actividades realizadas. También, deberá cumplir con un diseño personalizado: contexto, duración total, objetivos, planificación y aplicación.  Las estrategias son procedimientos personales que permiten, por una parte, el control, la selección y la ejecución de métodos y técnicas para el procesamiento de la información; y por el otro, planificar, evaluar y regular los procesos cognitivos que intervienen en dicho proceso. Por lo que existe una gran diferencia entre estrategias y tácticas, ya que a decir de Montes y Machado (2011): “El término estrategia alude al empleo consciente, reflexivo y regulativo de acciones y procedimientos – de dirección, educación, enseñanza o aprendizaje, según el caso– en condiciones específicas. Las tácticas suelen verse como procedimientos para la consecución de una finalidad” (p. 479).

Para el docente las estrategias didácticas resultan de gran utilidad, puesto que facilitan el desarrollo eficaz y controlado de la enseñanza-aprendizaje, orienta al estudiante en la toma de decisiones con autonomía. Mediante el empleo de este tipo de procedimientos, los docentes regulan, anticipan y asumen nuevos procedimientos que facilitan la adquisición de los conocimientos, de acuerdo a los propósitos, como también propician la motivación de los estudiantes. Aspecto este último que se vincula estrechamente con las estrategias didácticas, puesto que el docente también concibe sus procedimientos pensando en la percepción de sus estudiantes porque sin la motivación no hay aprendizaje. Tal como afirma Míguez (2005):

            La palabra motivación deriva del vocablo latino moveré, que significa mover, motivación significa moverse hacia. Se asocia la motivación con la forma en que la conducta se inicia, se energiza, se sostiene, se dirige y con el tipo de reacción subjetiva que está presente cuando realizamos una actividad. Podría decirse que está relacionada con, haciendo analogías, la energía de activación necesaria para vencer la inercia de no involucrarse en una tarea (p.2).

En este sentido, muchos detractores de la motivación en la educación superior son del criterio que es un nivel en el cual no es responsabilidad del docente estimular el deseo de aprender más como un interés, que como una necesidad o en el peor de los casos, como una obligación.

            Un estudio realizado con estudiantes universitarios concluyó que el 40% del éxito en la Universidad se debe a la motivación, se afirma que la incidencia del primer año de los estudios universitarios y la forma de afrontarlo influyen determinantemente en el desarrollo de la carrera (Durán, 2002 citado en Míguez, 2005, p.8).

Por lo antes expuesto, resulta de vital importancia brindarle especial atención a la motivación en la construcción de estrategias didácticas que posibiliten el aprendizaje de los contenidos; pero de una manera atractiva para el grupo etario de estudiantes de este nivel educacional, a diferencia de otras edades educativas. La elección de estrategias didácticas, propicia el éxito o fracaso escolar; les brinda a los estudiantes variadas maneras de interactuar en contextos y situaciones reales de aprendizaje; se favorece la asimilación de conocimientos, mejora de destrezas y formación de valores, propicia orientar al estudiante para realizar procesos con independencia e interacción. (Rivero, Gómez y Abrego, 2013). De ahí que se presente la utilización del diario como forma de favorecer el aprendizaje autónomo de manera que el estímulo individual y colectivo se evidencia en función de la sistematización de los aprendizajes, para el fortalecimiento de la escritura académica.

 

1.4. El diario de reflexión para el estudiante

El diario de investigación es un instrumento de estimulación para el desarrollo profesional de los estudiantes, puesto que ha sido utilizado de diversas formas para contribuir al cambio de roles en la enseñanza-aprendizaje de las actuales universidades. En este sentido, se asume el criterio de que los profesores deben funcionar como orientadores de sus estudiantes, en la adquisición de sus conocimientos. Por tal razón, una forma de propiciar dicho fin es mediante la utilización de este recurso que invita a la reflexión sobre la acción del diario actuar en el proceso de la escritura académica y en relación con la investigación científica.

Según los autores Barba, González y Barba (2014) aborda la utilización del diario para los profesionales de la educación; pero esto no constituye un impedimento para asociarlo con el actuar de sus estudiantes en función del mismo procedimiento, por cuanto: “El diario se convierte en un documento vivo que se modifica en la medida en que el autor (a) lo va concibiendo a través de su escritura” (p. 57). Lo cual retoma la idea que suele utilizarse para expresar las preocupaciones personales que pueden tener los escritores es su diario actuar, lo cual ayuda a determinar debilidades o fortalezas de los implicados en el proceso; con el propósito de determinar sus preocupaciones e intereses. Asimismo, contribuye a ejercitar la escritura de una manera espontánea, como una necesidad de expresión, lo cual beneficia la práctica de esta habilidad de una forma más motivadora, por la informalidad de la ejecución de este proceso.

Muchos han sido los autores que han retomado el diario como valor práctico como profesionales de la educación:

            El valor del diario como instrumento potenciador de desarrollo profesional se manifiesta en la posibilidad que brinda al sujeto de, a partir de la reflexión sistemática de su desempeño, identificar problemas y plantearse posibles estrategias de solución dirigidas al autoperfeccionamiento profesional y la mejora de la práctica educativa (González, 2006, p.9).

 

Sin embargo, cualquier práctica en función de la mejora del accionar profesional puede retomarse con estrategia para lograr los propósitos bien definidos, solo es tarea de aquellos que lo utilicen, plantearse maneras adecuadas para su aplicación. Según Morales (2003) asume los criterios de algunos teóricos sobre el tema de la escritura, quienes afirman “del tipo de proceso que se siga dependerá de la naturaleza de la tarea de escritura y de la postura que asuma el escritor frente a ésta” (p. 422). “(…) aunque la elaboración del diario reflexivo supone un gran esfuerzo para el estudiante, es de gran utilidad para el registro y control de las actividades realizadas y de los objetivos de formación superados; pone de manifiesto sensaciones, observaciones, interpretaciones, reflexiones, etc. … (Bardají, 2008, p. 53).

El diario reflexivo es una técnica o instrumento que sirve para propiciar la autoevaluación en el proceso formativo como otras, tales como: el portafolio, preguntas abiertas, contrato didáctico, hoja de cotejo, entre otros. Ortiz (2007) lo califica como “(…) medio para escribir y reflexionar sobre lo que se discutió en clase o para analizar, sintetizar y organizar sus pensamientos en torno a temas o lecturas asignadas” (p. 116).  Por tanto, es un medio por el cual los estudiantes pueden monitorear su aprendizaje consciente en relación con la consulta de información en las diferentes fuentes, que contribuyen a la asimilación de los contenidos sobre la temática de la cual se escribe (posteriormente) dependiendo de las diferentes tipologías textuales orientadas en clase por el docente. Sin duda, puede ser utilizada como un vehículo de retroalimentación del proceso de escritura.

Otro de los autores que se apoyan en los criterios sobre el lenguaje como regulador de los procesos internos del pensamiento, es Bajtín y Vigotsky, quienes se aproximan al diario como instrumento tal como se refieren Benavides y Vera (2012) quienes plantean que “(…) el habla interior es el vehículo de nuestra identidad y permite la continuidad del yo en la vida cotidiana y de un lenguaje externo, social, que es la manifestación del pensamiento en palabras. El pensamiento no se expresa simplemente en palabras” (p.80).

Lo expresado anteriormente por los especialistas consultados corrobora los aportes significativos que brinda la aplicación del diario de reflexión, como forma práctica de propiciar el desarrollo de la escritura académica. Estos aspectos deben ser considerados para la elaboración de la propuesta como orientación del proceso, ya que facilita la concepción adecuada de los procedimientos a seguir y la utilidad real de su aplicación desde el punto de vista educativo. Todo proceso de escritura es un ejercicio complejo, para los estudiantes universitarios que hoy se encuentran en las aulas, enfrentan la compleja actividad de comunicar la cantidad infinita de información encontrada (por diversos medios) en las diferentes fuentes de información, lo cual convierte este ejercicio en una forma más difícil en cuanto a la calidad del proceso.

Por tal razón, los docentes universitarios deben comprender la importancia de su orientación durante este proceso, porque no basta con identificar que sus estudiantes no cuentan con un adecuado desarrollo de competencias comunicativas, sino que es imprescindible contribuir al cambio situacional y concebir nuevas formas que contribuyan a la mejora continua en cuanto a su formación. Las futuras generaciones de profesionales que actualmente se forman en las universidades han vivido momentos convulsos y de cambios acelerados y constantes en los diferentes niveles educacionales que son la antesala de la educación superior, por lo que está en las manos de los docentes universitarios entender y solucionar dificultades para cumplir con su compromiso social. En tal sentido, resulta fundamental la creatividad en el proceso y el interés como docentes de buscar recursos novedosos que contribuyan a la motivación de los estudiantes por la escritura académica junto al ejercicio complejo de la investigación. No solo basta con dominar las herramientas tecnológicas, sino que también es necesario brindar la adecuada importancia al conocimiento de los procedimientos didácticos que faciliten la orientación acertada correspondiéndose con los aprendizajes significativos de acuerdo a su nivel educacional.

 

2. MATERIALES Y MÉTODOS

Esta investigación es de tipo descriptiva con un enfoque cualitativo, mediante el empleo de métodos teóricos tales como el análisis-síntesis e inducción-deducción, con el propósito de constatar los criterios científicos más relevantes que propicien la práctica de la escritura académica en los niveles de la educación superior, relacionados con la práctica del diario de reflexión. El resultado de la consulta bibliográfica fue de gran utilidad para evidenciar las diferentes percepciones que los diferentes autores tienen sobre el desarrollo de la competencia escrita desde la academia y el nivel de interés que tienen los estudiantes por esta actividad y corroborar lo que se evidencia en la observación empírica de la práctica educativa.

 

3. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS

3.1 Propuesta de estrategias relacionadas con el diario de investigación

A partir de la revisión bibliográfica relacionada con la temática que se aborda en la presente investigación, surge la idea de pensar en maneras adecuadas desde el punto de vista didáctico, para apoyar el proceso de enseñanza-aprendizaje asociado con la investigación científica. Por cuanto, la siguiente propuesta está dirigida a la orientación de la práctica docente en función de que los estudiantes sean capaces de organizar, planificar y orientar, de manera adecuada y reflexiva, la actividad investigativa.

En la actualidad, los docentes tienen un reto profesional, el cual está relacionado con el desarrollo vertiginosos de las tecnologías. En el presente contexto social a los estudiantes les resulta de gran interés la utilización de los recursos tecnológicos en función del conocimiento. Por esta razón, las estrategias que se presentan a continuación han sido concebidas en función del desarrollo de la comunicación científica, que pueden ser utilizadas en las asignaturas del colectivo de humanidades como Lenguaje y Comunicación o Metodología de la Investigación, mediante actividades que complementarían los diferentes aprendizajes que se imparten en estos cursos. Puesto que la utilización del diario de investigación es una forma de propiciar la reflexión durante la acción en el proceso de la comunicación científica. Las estrategias han sido concebidas en función del mejoramiento de la práctica de la escritura y con el fin de promover la reflexión de los estudiantes durante el desarrollo del proceso, para ello se utiliza el diario de reflexión como forma para apoyar cada una de las estrategias de investigación.

A continuación, se presentan las estrategias relacionadas con la presente propuesta didáctica:

 

Estrategia # 1: Los estudiantes realizan la búsqueda bibliográfica en las diferentes fuentes de información sobre un problema de investigación relacionado con su perfil profesional, con el objetivo de analizar los referentes teóricos sobre el tema abordado para el fortalecimiento de los conocimientos científicos. Se orienta el registro de los procesos de búsqueda de las fuentes de información para la elaboración de fichas bibliográficas, mediante la utilización de la tecnología: biblioteca virtual, índices bibliográficos y bases de datos.

 Diario de reflexión: El estudiante debe expresar los detalles relacionados con las fortalezas y debilidades evidenciadas durante la ejecución de la actividad, para promover la reflexión frente a los procesos de investigación. Al final de esta etapa, se comparten entre los estudiantes del grupo, los puntos fundamentales abordados en el texto, con la finalidad de propiciar el debate y la retroalimentación sobre el aprendizaje.

 

Estrategia # 2: Selección de la información relacionada con su investigación, por parte de los estudiantes, con el fin de identificar las ideas más relevantes para la elaboración de resúmenes, esquemas, cuadros sinópticos, entre otras formar de condensación de información para contribuir a la sistematización de los conocimientos adquiridos en las fuentes primarias.

Diario de reflexión: Los estudiantes expresan sus estados subjetivos en el proceso de interpretación de la información consultada a través del empleo del diario, el cual puede ponerse en consideración del resto de los integrantes del grupo para contrarrestar sus ansiedades e inseguridades sobre la acción, además de compartir experiencias válidas para identificarse con el proceso de una manera dialogada que contribuya a establecer relaciones sociales entre los participantes, que comparten una misma realidad de ejecución. La búsqueda de soluciones frente a los conflictos que se pueden presentar constituye una fuente importante en correspondencia con la redacción de la investigación.

 

Estrategia # 3: El proceso de análisis de la información cumple un papel relevante en esta etapa de investigación, puesto que por medio de esta actividad se puede descubrir una forma adecuada para encontrar sus puntos de vistas sobre la problemática, con el fin de continuar con nuevas metas a cumplir en la investigación y mejorar los errores cometidos para una posterior evaluación de la actividad realizada. Estas acciones contribuyen a la autonomía del estudiante en la conformación de sus propias estrategias de aprendizaje en cuanto a sus procedimientos cognitivos y en función de ampliar sus experiencias como investigador.

Diario de reflexión: Las experiencias acontecidas con el proceso de análisis, deberán ser reflejadas mediante la escritura del texto, con el fin de profundizar en los aspectos relacionados con la comprensión crítica del contenido, para hacer del aprendizaje un proceso significativo. Por tanto, es importante que los estudiantes expresen y argumenten la toma de decisiones y comenten sus opiniones a favor del desarrollo del pensamiento crítico. En este sentido, cuando se pongan en consideración por el grupo los diferentes puntos de vista, será realmente enriquecedor la diversidad de opiniones al respecto.

 

Estrategia # 4: La organización de la información es una fase que debe ser orientada por el docente de una manera adecuada, para que los estudiantes aprendan a identificar los contenidos relevantes vinculados con su tema, discriminando lo innecesario, como una etapa previa al procedimiento de la escritura académica. Esta actividad es fundamental ya que en los momentos actuales existe demasiada información para consultar y este procedimiento forma la actuación independiente del estudiantado en la conformación de sus conocimientos; lo cual incide positivamente en el aumento de la autoestima, eficiencia y motivación por el proceso de investigación.

Diario de reflexión: En la medida en que se va avanzando en esta planificación de la investigación, los estudiantes expresarán en el diario, los pasos que han seguido durante el proceso, así como sus habilidades o dificultades, para la realización de esta actividad, con el propósito de evidenciar la conformación de una cultura investigativa. La puesta en común de estas reflexiones trae consigo diferentes enfoques que se evidencian desde perspectivas diversas, pero lo interesante del proceso es compartir los procedimientos adoptados, ya que lo que es factible para alguno para otros puede resultar también interesante.

 

Estrategia # 5: La etapa de redacción es un proceso difícil pero importante para dejar constancia de la realización de la investigación, como forma de divulgación científica de las experiencias y resultados en función del desarrollo del conocimiento. Las competencias que deben cumplir los estudiantes en este proceso de escritura es de gran importancia, puesto que el cumplimiento de los pasos en las diferentes fases de investigación; así como la coherencia y cohesión de las ideas siempre resulta bastante complejo para los estudiantes. En este sentido, se debe orientar los aspectos más importantes que deben ser abordados en cada una de las partes del documento a desarrollar de acuerdo a las diferentes tipologías textuales relacionadas con la investigación científica; así como el lenguaje científico con sus características para la correcta escritura académica, además del cumplimiento de la normativa relacionada con el asentamiento de citas y referencias bibliográficas (APA).

Diario de reflexión: Será utilizado por los estudiantes para la constancia de las deficiencias del proceso y los aspectos que deben ser identificados para su fortalecimiento, en función de una posterior consulta y aclaración con el docente. Las dudas que surgen a partir del proceso de escritura son relevantes para su oportuna retroalimentación de manera individual y en grupo, por el docente.

 

Estrategia # 6: Una vez redactado el documento es importante que los estudiantes comprueben que el texto no tiene ninguna incidencia de plagio, para ello los docentes tienen la obligación de corroborar la autenticidad de la escritura. Una vez que ha sido recibido el resultado, si es mayor del 10 %, los docentes deben orientar a los estudiantes en la rectificación de los errores encontrados. También, se debe hacer la orientación a los estudiantes para que registren los detalles corregidos con el objetivo de evitar las mismas incidencias por incumplimientos de la norma APA o desconocimiento de la normativa. De igual manera, se toman en consideración los aspectos relacionados con las normas de escritura de la lengua española y de la redacción científica, correcto uso de la ortografía y signos de puntuación.

Diario de reflexión: Se recogerán los problemas ocasionados en el procedimiento de la escritura, los aspectos complicados desde la acción de redacción, las necesidades y emociones del proceso, además de las ansiedades relacionadas con la redacción constituye un elemento importante que debe estar reflejado en este documento, para recordar las dificultades del desarrollo de la acción, para la búsqueda de una solución viable que facilite su próxima ejecución, lo cual le reportaría al estudiante el mejoramiento de sus competencias comunicativas.

Estrategia # 7: Los estudiantes deben realizar la revisión individual de su escritura académica para corregir sus errores de acuerdo con las normativas establecidas para la correcta realización de esta actividad.  Luego, se pone en consideración del grupo las dificultades evidenciadas en el proceso de escritura, para consensuar las posibles recomendaciones al respecto. De esta manera, los estudiantes pueden apoyarse del conocimiento y experiencia de sus compañeros, con una visión cercana a sus semejantes dificultades; así como de las sugerencias del docente, quien siempre es el ente regulador de esta etapa de la escritura.

Diario de reflexión: Los estudiantes deben dejar constancia de los pasos que han seguido durante el proceso, por cuanto es importante que evidencien cualquier inquietud que haya surgido durante la actividad. Además, deben analizar los aspectos relevantes y recomendaciones para un futuro proyecto de investigación.


CONCLUSIONES

La revisión de los fundamentos teóricos relacionados con la temática investigada, constituye un elemento fundamental en relación con la comprensión del problema, lo cual propicia el conocimiento de la información pertinente en función de concebir estrategias didácticas que contribuyan a solucionar las deficiencias sobre la escritura académica.

Los estudiantes de la educación superior también necesitan continuar el fortalecimiento de los procesos de escritura académica, por tanto, es responsabilidad de los docentes buscar estrategias que faciliten la orientación de la actividad con eficiencia, que propicien alternativas para apoyar este proceso.

La presente propuesta de investigación se ha concebido con la intención de fortalecer la escritura académica, como una estrategia didáctica que contribuya a gestionar la calidad del proceso educativo en relación con la escritura académica que resulta de vital importancia para lograr un mejor desempeño como comunicador eficiente relacionado con la comunicación científica.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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